viernes, 21 de mayo de 2010

Directamente al infierno

Capitulo 6

Nos tocaba clase juntos y cuando llegamos ya había empezado la clase, la profesora la señora Amelie Clerkson, nos miro feo, pero no dijo nada, nosotros nos sentamos juntos al final del salón, el me miro y rio por lo bajo.
-Parece que te estuviste revolcando en el pasto- dijo divertido, mientras me sacaba una hoja de mi pelo, yo reí sin ganas y ácidamente.
-Graciosito- le dije, ocultando el hecho que me encantaba reír con el, también me gusto estar con el en el pasto, lo pase muy bien.
Mire hacia adelante en un intento de sacarlo de mis pensamientos y concentrarme en otra cosa, poner atención en la clase, aunque esta materia ya me la sabia, era un repaso, pero necesitaba pensar en otra cosa por el momento, lo logre solo por unos minutos hasta que un papel sobre mi cuaderno me llamo la atención.
"Estoy aburrido, cuéntame algo, no se, sobre cualquier cosa, lo que sea" sonreí al leer lo que decía
"¿Porque no tratas de poner atención a la clase en ves de mandarme notitas mejor?" se la entregue, vi su deslumbrante sonrisa y se puso a escribir.
"porque me se la materia" escribió simplemente
"¿así? Bueno pues yo no" le escribí cortantemente, me divertía pero tenia la extraña sensación de que nos miraban y esto solo iba a servir a que incrementaran los chismes que habían sobre nosotros.
"¿Te he dicho antes que eres una pequeña mentirosa? Se que eres la que tiene mejores calificaciones y esta materia es solo un repaso" me pillo argg! Maldición!
Le mire y le sonreí, tratando de disimular la tremenda rabia que siento.
"¿ y como supiste eso?" lo vi encogerse de hombros y sonreír.
"Me lo contaron, cuando eres la persona mas popular del instituto todo el mundo sabe de ti, no es difícil averiguar preguntando" sonreí al comprender que había preguntado por mi.
"¿y que mas te contaron?"
"Cosas, aunque creo que casi la mayoría son puros chismes" sonreí a eso también, aunque no se porque, debe ser ya que el no cree todo lo que se dice de mi y crean que se dicen varias cosas, unas no muy buenas o muy puras, saber que el confía en mi aunque sea un poco es bueno
"Que bien que no creas todo lo que dicen mi"
"Meredith? ¿te puedo hacer una pregunta?"
"Si claro"
"Cuando te encontré en ese patio tu...estabas llorando cierto?" Me quede helada al leer el papel, mi mente vago por los recuerdos que aun están frescos en mi mente, Nathan, sus palabras duras y frías, su beso agresivo contra mis labios
"Si", no se bien porque le contesto, no debería haber escrito nada y dejar el tema ahí, pero no lo se, es como si necesitara contárselo, decirle la verdad, ser sincera con el, aunque no se nada de el
"Es por ese chico, Nathan, ¿cierto?" Dios, Alexander no lo iba dejar ahí, y si el seguía preguntándome cosas no se lo que haría
"Alexander, no quiero hablar de eso, por favor"
"Lo se, lo siento, es solo que si el te hizo algo yo..."
Mire para otro lado y me dije a mi misma que esto no estaba pasando, no quiero mentirle a Alexander, siento algo por el que no se como explicarlo, es algo que me hace confiar en el como nunca he confiado en alguien, por otra parte no puedo decirle la verdad, decirle que me humille estúpidamente frente a Nathan y que el me trato como una perra.

"Mira, hablemos después si" Hice lo único que podía hacer, evadir la conversación, se que es estúpido que lo haga, Alexander me lo volverá a preguntar y no voy a tener mas remedio que decirle la verdad.
Alexander me miro y por un momento temí que no fuera a dejar el tema ahí, pero el no dijo nada, solo me miraba, me removí en mi asiento inquieta.
“Deja de mirarme, me pones nerviosa” le escribí en el papel, el sonrió, con su particular sonrisa sexy, mostrando el intrigante hoyuelo que se le forma en la mejilla al hacerlo.
“Lo siento, es solo que no puedo dejar de mirarte, eres muy bonita ¿lo sabias?”
“Si, claro que lo se, por algo soy la mas popular”
“ Modesta ¿eh?” nos miramos y ambos reímos, dándonos cuenta tardamente que estábamos en clase y que todo el mundo en ella nos miraba.
-Señorita Somehaldert y compañía, retírense de mi clase ahora mismo- dijo la señorita Clerkson furiosa con nosotros, mire a Alexander, el me miraba y lentamente recogimos nuestras cosas y salimos del salón.
Cuando estuvimos fuera, El me miro y río suavemente con su risa exquisita, como si nada pasara, a decir verdad esa risa me comenzaba a irritar, la forma de su boca cuando la hacia, era algo parecido a una sonrisa torcida que me deja queriendo besarlo locamente.
-¿Qué te parece tan gracioso?- le dije exaspera, no se como se puede reir en estos momentos, la verdad no me preocupo de que nos hayan sacado de la clase, estoy mucho mas preocupada de los chismes que de seguro van a haber sobre nosotros mañana.
-De tu cara…
-¿A si? ¿ y que tiene de graciosa mi cara?- le pregunte realmente molesta, como se puede reir tan descaradamente de mi y además decírmelo, y de mi cara! cuando hace unos minutos me decía que era bonita. El rio de nuevo su sonrisa era profunda, sexy, ya no estamos fuera de la sala habíamos comenzado a caminar hacia los casilleros, el pasillo estaba solo ya que todo el mundo se encontraba en clases ahora.
-Es que te ves tan preocupada…-rio- no se de que te preocupas tanto, si solo tenemos que conseguir un pase para la próxima clase, no sabia que te preocupara tanto que nos sacaran de clase…¿o no es eso?- me dijo con una sonrisilla picara.
-No, no es eso- hice una mueca –es solo que…. No te imaginas todos los chismes que van a haber sobre nosotros mañana…
-¿De verdad eso te importa tanto?
-Bueno no… pero… tengo una reputación sabes?
-Si me imagino- dijo sonriendo
-Deja de reírte de mi- dije exasperada
-Lo siento, lo siento- dijo tratando de controlarse- es solo que te preocupas mucho de lo que los demás podrían pesar de ti y eso no te deja ser tu misma, deberías dejar de pensar en el que diran y hacer lo que de verdad quieres, o sientes.
-Wow, eres todo un filosofo ¿eh?- el se encogió de hombros tan casual y sexy que me quede como una tonta mirándolo, sin recordar lo que hablábamos.
-Solo digo lo que siento- lo mire tratando de concéntrame en la conversación y no en lo hermoso y caliente que es.
-¿Así?¿y que es lo que sientes o piensas ahora mismo?- el rio.
-¿De verdad quieres que te lo diga?
-Si, digo si tienes el valor de hacerlo- el rio ante mi pequeño desafío
-Pienso que eres absurda por preocuparte por estupideces como lo que digan de ti… y en que te ves increíblemente hermosa cuando estas preocupada- mi cara enrojeció tanto que estoy segura de que tengo que estar mas roja que un tomate. El se acerco dejando solo escasos centímetros entre nosotros.
Para ser sincera sus palabras me encantaron y me hicieron sentir mas bonita de lo que nada o nadie me a hecho sentir, quiero besarlo, acortar esos pocos centímetros entre nosotros y sentir sus labios contra los míos, necesito besarlo como no he necesitado nada en mi vida….
Como si leyera mis pensamientos, Alexander me beso, se acerco lentamente no dejando de mirarme , su brazo rodeo mi cintura mientras su otra mano iba hacia mi cara, acariciando desde mi mejilla hasta llegar a mi mentón, el lo alzo suavemente, haciendo que nuestros labios conectaran…
Cerré los ojos dejándome llevar por la ola de sentimientos que me embriagaban. El beso fue increíblemente tierno, dulce y lindo, que me hizo olvidar todo lo demás y solo quedara el… solo el… Alexander… como si estuviera inmersa en un hechizo del cual no puedo ni quiero salir…. Sus labios son suaves y cariñosos, pase mis brazos por alrededor de su cuello, tocando su pelo, sintiéndolo entre mis dedos, sentí miles de mariposas en mi estomago y mi piel hormiguea donde el me toca.
Lentamente el se separo de mi, yo abrí mis ojos aun sintiendo el sabor de sus labios en mi boca, el me miraba, sus ojos fijos en los míos, supe en ese instante que estaba mal…el beso estaba mal, yo no debería estar con un chico ahora, no ahora, cuando estoy mas confundida que nunca y no se lo que quiero.
Me aparte de el, me miro confundido y tuve ganas de abrasarlo, de besarlo de nuevo, de besar eso hermosos y suaves labios, de acariciarlo, de hundir mis dedos en ese rebelde pelo…
-¿Qué pasa?- pregunto confundido, respire hondo
-Esto esta mal Alexander… nunca debió pasar… yo…. Lo siento- me di vuelta inmediato con vergüenza de verlo a la cara, corrí hacia el estacionamiento lo mas rápido que puedo y mientras lo oigo llamarme.
Me fui del instituto no sabiendo donde ir, confundida sintiéndome mas sola que nunca.
No se si lo que dijo Nathan es verdad yo…. Estaba segura amarlo, por lo menos hasta ayer, no creo que ese sentimiento haya desaparecido así como así, es imposible, pero Alexander… el me confunde totalmente, no se que siento por el… el me hace sentir extraña, como si fuera la mujer mas linda del mudo, me hace pensar en que realmente siento por Nathan… y en un solo día!
Dios!, Quizás si soy lo que dijo Nathan… quizás soy la zorra que me llamo…
Cuando estacione el auto me encontraba en el pequeño cerro de la playa cerca de mi casa, me senté allí sola, mirando el mar, pensando… no se si me gusta Alexander pero tampoco se si me gusta Nathan… estoy tan confundida…
Me quede sentada allí horas, hasta que el atardecer llego, y me tengo que ir, fui a mi casa, solo para encerrarme en mi habitación sola de nuevo, me duche y me acosté, pero no puedo dormir, hoy el día fue intenso y no se si quiero ir mañana al instituto a enfrentarme con Nathan y Alexander de nuevo…
Miles de ideas pasan por mi cabeza, no dejándome dormir, atormentándome, haciéndome sentir sola y miserable.
Alexander es tan tierno, lindo, me trata tan bien y es agradable hablar con el y sentirlo junto a mi, mientras que Nathan… es el chico que he querido toda mi vida, el es lindo tierno, o por lo menos lo era… hasta hoy, o
Entiendo como pudo cambiarlo tanto decirle que me gustaba, el no es como se comporto hoy, pero al solo recordar sus palabras tan frías y distantes… me hace pensar que si…. Que si es asi y quizás nunca lo conocí bien… quizás solo conocí la parte buena de el…
Estoy realmente confundida, no se que le diré mañana a Alexander sobre el beso, decirle que no me gusto, que no sentí nada, o que el no me atrae, seria una gran mentira, porque si me gusto su beso, me encanto, me hizo sentir cosas que nunca había sentido con nadie, y además el me atrae mucho sus ojos me hipnotizan al mirarlos y su boca es tan endemoniadamente sexy…
Me di vueltas en mi cama tratando de sacarme de la cabeza a esos 2, me siento raramente observada, al igual que la noche pasada, esa sensación me asusta como el infierno, no se si últimamente estoy volviéndome muy paranoica o que, pero juro que siento a alguien observándome…
Me levante de la cama y cerré las cortinas y luego volví a mi cama y me tape totalmente con las mantas tratando de dormir.