viernes, 5 de febrero de 2010

Directamente al infierno

Capitulo 3

Lo quede mirando como una estúpida, estaba impresionada, el no puede estar aquí… Bueno si puede pero…

Me reí, esto es bueno lo podría conocer y… bueno no se… ser amigos.

El se veía increíble, bueno es muy guapo y se viste fenomenal, mientras lo miraba me encontré con su mirada y me sonrió, le sonreí tranquilamente. Sentí un suave codazo que me hizo dejar de mirarlo y poner atención a Cecily.

-¿Quién es el?- Me pregunta examinándolo.

-oh!, es el chico nuevo, Alexander-digo tratando de parecer casual y hacer como que no lo conocía.

-¿Lo conoces?-rayos Cecily es tremendamente perceptiva, pero de ninguna manera le diré que lo conozco.

-no-

-ahh, porque no te ha quitado los ojos de encima desde que te vio-dijo riéndose.

-¿De verdad?-dije evitando mirar al frente.

-sip, parece que le gustas, creo que deberías darle una oportunidad, el es muy lindo.

-Em… no lo se Cecily, he tenido muchos problemas con los hombres.

-Bueno si, ese último con el que estuviste fue un verdadero imbécil.

-m…-dije asintiendo.

Claramente yo no lo decía por el, aunque si fue un estúpido, primero se quiso acostar conmigo, no lo logro así que fue por mis amigas, por suerte ellas me dijeron a tiempo y termine con el, pero luego de un tiempo supe que había rumores de que yo me había acostado con el, eso me enfureció y planee una pequeña venganza de la que el no salió libre.

Cuando mire al frente Alexander ya no estaba, mi mirada escarneo el salón hasta que lo encontré al otro lado mirándome, le sonreí tímidamente y el sonrió de vuelta.

Así nos pasamos la hora de clase mirándonos y sonriendo, hasta que vi a Nathan y mi sonrisa se apago, el no me miraba, estaba pensativo, y no pude evitarlo, me pareció tan Hermoso así… pero recode lo que sucedió anoche, de tan solo recordarlo se me rompe el corazón otra vez.

Tengo que hablar con el… tengo que arreglarlo todo, en un principio nunca debió saberlo no se que me paso en ese minuto… lo único que conseguí es que se aleje mas de mi… soy una estúpida, tengo que decirle que todo lo que hice fue un error y que no quiero perder su amistad por eso… no quiero perderlo… quiero que volvamos a ser los amigos que éramos, que olvide lo que dije… que lo necesito…

Pero no va a se tan fácil, el no quiere hablar conmigo, y ya basta de engañarme… nada va a volver a lo que fue antes, pero aun tengo una esperanza y no voy a rendirme.

Sonó el timbre para el fin de la clase, con un suspiro me levante y tome mis cosas para salir del salón.

En la puerta me encontré con Alexander.

-Hola- dije

-Hola, ¿Cómo estas?- Me pregunto.

-Bien ¿ y tu?

-Bien

-Em… Alexander, te quería pedir perdón por lo de anoche, yo…

-no te preocupes, no tienes por que pedirme perdón.

-Es que fue mi culpa yo iba un poco tomada y no mire la calle, pudiste haber tenido problemas por mi culpa.- dije apenada

-No te preocupes afortunadamente no paso nada, tu estas bien y eso es lo que importa- dijo tranquilamente

-ok- dije no muy convencida, estábamos caminando por el pasillo- Em.. ¿que te toca ahora?

-m… creo que historia en la sala 417- dijo mirando su folleto.

-¿y sabes donde queda?

Me miro con cara de confundo- creo que no- nos reímos.

-vamos te voy a dejar, mi sala queda cerca de la tuya-sonreí

-gracias-

-de nada ¿ y porque te cambiaste de instituto?

-um.. bueno me cambie de país, vivía en Londres y bueno mis padres son de los que viajan mucho, y se van mañana y yo me quedare algún tiempo mas por aquí.

-ah, ¿y no te importa quedarte solo?

-no, en realidad no- respondió, ya estábamos llegando a su sala

-bueno llegamos-dije con una sonrisa

-así parece, gracias eres muy amable- me reí tímidamente-okey, te veo luego-

-adiós-

Me fui de allí en dirección a mi salón con una sonrisa en la cara.

Aunque no se porque, puede ser por que era muy, pero muy guapo o porque me gusta, no lo se, solo lo conocí ayer cundo casi me atropella, y ahora esta que en mi instituto, es como si me sintiera atraída hacia el de alguna manera… no lo puedo explicar.

Pero aun tengo el problema con Nathan y, si lo que dijo Cecily es cierto y yo le gusto a Alexander, el seria quien podría ayudarme a olvidar a Nathan definitivamente.

Aunque si, suena un poco cruel y… si lo usaría y seria una mierda por hacerlo… pero es mi oportunidad de olvidar a Nathan.

Llegue atrasada a mi clase de ciencias, como de costumbre, cuando entre el profesor Medicson no dijo nada y siguió con la clase como si nada.

-¿Qué sucedió? Te vi salir con el chico nuevo de clases- me dijo Cecily que se sentaba en un pupitre continuo al mío.

-Nada, solo lo acompañe a su salón ya que estaba un poco perdido- dije tranquilamente.

-Si, seguro, tu la buena compañera ayudando al chico nuevo, que por cierto esta muy caliente, a encontrar su salón por ¿nada?-pregunto curiosa

-Em… Cecily por fav..

-No me digas mas-me dijo con una sonrisa- te gusta, te gusta!- dijo eufórica.

-Cecily, shh, no-dije tratando de calmarla, porque en realidad ni yo misma lo se.

-Meredith , no me mientas, tienes esa mirada y ese brillo en los ojos, solo cuando algo te gusta y lo quieres a toda costa, además ¿Qué tiene de malo que te guste el chico nuevo?- dijo calmándose.

-supongo que nada

-Entonces…

-uh…no lo se Cecily, no se si quiera tener algo con el o cualquiera por lo menos no aun-

-¿Qué sucede?

-nada

-Meredith…¿puedo hacerte una pregunta?

-Si claro- Aunque no me gusta para nada, ella nunca es tan seria, solo cuando es para temas muy íntimos y a decir verdad me incomoda hablar esas cosas con ella, si lo se, es mi mejor amiga y todo, se supone que debería confiar en ella.

-¿Aun te gusta Nathan?- Con la sola mención de su nombre lo recuerdo, tan lindo, tan perfecto y debe estar odiándome ahora.

Hace algún tiempo le conté a Cecily que me gustaba Nathan, gran error, solo que fue inevitable ya que ella me había encontrado llorando en el baño, a causa de una conversación que escuche en Nathan y Jhon, ellos hablaban de una fiesta (a la cual no fui), se rumoraba que Nathan se había involucrado con Nataly Grandom, mi enemiga desde hace muchos años. Jhon le preguntaba si lo habían “hecho” en la fiesta, y que los había visto mu juntos, para mi horror Nathan respondió que si, recuerdo que mi estomago se revolvió y me fui de allí al baño a llorar, fue allí cuando Cecily me encontró y no pude evitarlo le dije todo.

No quiero mentirle a mi amiga, es una de las cosas que mas odio, pero no se si decirle la verdad, se que puedo confiar en Cecily pero…

-Si- respondí en voz baja.

-¿Eso es lo que te tiene tan mal?- Pregunto preocupada.

-Si.

-¿Que sucedió anoche?- Cecily era muy perceptiva y sin poder contenerme mas le conté todo, como siempre acabo asiéndolo.

Cuando acabe ella me miro impresionada, pero no alcanzo a decir nada ya que el señor Medicson nos llamo la atención.

-Podria la señorita Somehaldert y la señorita Locdom callarse para poder continuar la clase?- dijo un poco enojado, todos en el salón nos miraban y Cecily se puso roja.

-Si señor, lo siento- dije con un poco de indiferencia.

Asi que tuve que quedarme calladita y tranquilita tomando apuntes, es enormemente aburrido y sin pensarlo vi que mi cuaderno tenia el nombre de Alexander y Nathan escrito.

Estoy ansiosa porque toque el timbre y termine mi calvario, nesecito saber que piensa Cecily sobre lo que le dije, si esta de acuerdo con lo que hice anoche, no puedo dejar de pensar en eso y… si lo se tengo que dejar de hacerlo pero no puedo.

En medio de mi lio mental Cecily me paso una nota dice:

“Meredith, tienes una cara fatal, tan malo estuvo lo de anoche?

No te preocupes Nathan te perdonara, no es tan estúpido y te quiere demasiado para perderte”

Le respondo:

“No lo se, el es muy orgulloso en estas cosas y además…

¿Te acuerdas de esa vez que hicimos aquel juego de las preguntas?

¿Recuerdas lo que respondió?”

Hace unos años tuvimos una reunión, hicimos ese jueguito de verdad o penitencia, la penitencia era tomarse un vaso de tequila a secas, por lo que estábamos un poco borrachos.

Llego el turno de Cecily y ella le pregunto a Nathan que si alguna vez su mejor amiga se enamorara de le ¿Qué haría?.

El respondió que nunca mas le hablaría y que nunca se lo perdonaría.

“Si pero el estaba borracho ¿recuerdas?

Y en tal caso creo que deberías olvidarte de el”- Escribió Cecily

“ Si lo se Cecily, se que tengo que olvidarlo,

Pero primero tengo que hablar con el y aclararlo todo

¿no crees?”

“Si tienes razón”

En ese momento sonó el timbre, cogí mis cosas y me fui a mi taquilla.

De camino me encontré a Alexander.

-Hey-dijo

-Hey- respondí con una sonrisa- ¿Cómo te fue?

-Bien, creo que tengo la siguiente clase libre.

-ah!, que bien, em… en ese caso te gustaría ir a verme al gimnasio, es que tengo una competencia y…

-si me gustaría- dijo con una sonrisa hermosísima.

-¿sabes como llegar?- pregunte burlándome.

-si, me hicieron un mapa- dijo con orgullo, yo solo reí, ya habíamos llegado a mi taquilla y el se quedo apoyado en las demás mientras habría la mía, mirándome, bueno no era el único, todos en el pasillo nos miraban curiosos de saber que pasa entre nosotros.

Me acerque a el y le hable al oído.

-Todos nos miran- dije calmadamente, el sonrió.

-entonces démosles de que hablar-y se acerco mas a mi, yo reí al tenerlo tan cerca, sentí su olor y su cálido cuerpo, sus ojos me miraban divertidos y a la vez son muy profundos, y hacían que mis piernas flaquearan, sus labios que estaban muy cerca de mi cara se curvaron en una sonrisa coqueta, que me hace pensar como serian al contacto con los míos, su aliento fresco en mi mejilla me mareaba y me hacia sentir rara, como si solo existiéramos el y yo…

---Fin de capitulo---

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