lunes, 30 de noviembre de 2009

Straight to the hell--- Directamente al infierno

capitulo 1



Es un día soleado y muy caluroso, sin embargo me encuentro encerrada en mi habitación pretendiendo no escuchar la discusión que mis padres tienen acerca de algo estúpido y sin importancia, mi hermana es una bruja sin alma que me odia y no pierde oportunidad de humillarme delante de mi familia, mis amigos o cualquier persona que me preste atención, a y mencione que todos los novios que he tenido y he llevado a casa se las ha ingeniado para llevárselos a su cama y cersoriarse de que me entere, si es una arpía de las peores.

Mi hermano es un adicto a los videojuegos, para el es como si yo no existiera, lo único que hace es derrochar el dinero sin sentido y... yo soy la menos de los tres y la causa de las ultimas peleas de mis padres... a veces siento que ellos no sienten ni un poquito de cariño por mi y solo soy una excusa para sus interminables peleas, mi vida sin duda es un asco y lo peor de todo es que no se como llegue a hacer que toda mi familia me odie.

Bueno se preguntaran quien es la desgraciada odiada por toda su familia... soy Meredith Somehaldert una chica de diecisiete años, esbelta, pelo castaño claro, ojos verdes y piel blanca, vivo en california , en una casa que muchos desearían tener, si mi familia es rica con muchos autos, muchas casas de verano, muchos sirvientes y algunas otras cosas que como se imaginan el dinero compra, pero desgraciadamente no compra lo que yo mas quisiera en el mundo… amor, me gustaría que me quisieran por lo que soy no por quien soy, me gustaría que mis padres se amaran, porque casarse por conveniencia como lo hicieron no ayudo a nadie y poco a poco su familia se volvió un desastre, algo que nunca esperaron que sucediera.

Son las 5:30 de la tarde y se supone que debería estar en la playa con mis amigos divirtiéndome.

Cogí mi bolso, comprobé que todo lo que necesitaría estuviera allí, cosas como el bloqueador, mi toalla, mis gafas, mis cosméticos, tome las llaves de mi coche y me fui rumbo a la playa a juntarme con mis amigos.

El camino a la playa fue corto, mi coche corría muy rápido y de mi casa hasta allí no había mucha distancia. En la playa me esperaban Jean, Lily, Cecily, Jhon, Erick y Nathan.

-Pensábamos que ya no llegabas Medi ¿Por qué te demoraste tanto?-pregunto Nathan, el era el chico mas hermoso y ardiente del instituto, pelo negro, ojos azules, piel blanca y muy, pero muy musculoso, parecía un moderno y a la moda Clack Kent, y yo estaba enamorada de el desde hace años, aunque claro el no lo sabia, ya que yo era su mejor amiga y creo que nunca en su vida se le a ocurrido que podría estar conmigo.

Todos estaban atentos y mirándome esperando mi respuesta.

-Em…-estaba tratando de pensar en una historia creíble ya que jamás les diría lo de mis padres- había un trafico horrible chicos y eso me hizo demorar, lo siento-termine con una de mis mas lindas sonrisas.

-Bueno ya estas aquí, así que ¿por que no nos divertimos un rato?-dijo Lily

-Claro, es a lo que vinimos-dijo Erick mandándome una sonrisa coqueta a la que respondí con otra.

Todos en mi grupo son lindos chicos y lindas chicas.

Erick era muy lindo, cabello marrón, con ojos cafés, un cuerpo espectacular y una sonrisa hermosa y coqueta que hacia a las chicas del instituto derretirse por el.

Jhon no es musculoso como los otros chicos, el es rubio con la piel bronceada y ojos verde musgo.

Jean y Lily son gemelas por lo que son iguales dos rubias bronceadas con los ojos color oro, son muy simpáticas pero también muy traviesas.

Y Cecily tiene el pelo negro, piel blanca y ojos marrones, ella es mi mejor amiga, nos conocimos hace varios años en la primaria cuando éramos unas niñas y desde que nos conocimos fuimos inseparables.

Mi grupo y yo somos los más populares del instituto, todos son de estatus social alto y nos conocíamos desde niños.

Nos divertimos mucho en la playa, los chicos practicaban surf mientras nosotras los mirábamos y luego todos fuimos al mar juntos.

Nathan fue muy dulce conmigo como siempre lo había sido.

Aunque nos divertimos mucho, me sentía agobiada por todos los problemas que tenia con mi familia y creo que Nathan lo noto.

-¿Te encuentras bien?- pregunto dulcemente, mientras nos encontrábamos algo alejados de los demás.

-Si… ¿Por qué iba a estar mal?-dije tratando de evitar su mirada.

-No se pareces extraña…ida... ¿segura que nada te sucede?-pregunto preocupado...el es tan dulce

-No Nathan no me sucede nada, tranquilo- después de decir esto me escabullí de su lado y me fui con los demás.

Nos divertimos mucho y luego antes de que anocheciera nos dirigimos a un bar al que frecuentábamos los fines de semana y después de los exámenes.

Luego de unas horas en el bar, era la más sobria que quedaba y lleve a mis borrachos amigos a sus respectivas casa en mi coche.

La primera a la que deje en su casa fue a Cecily, luego a Jhon y a Erick, que vivían cerca, luego siguieron las gemelas Jean y Lily, y pronto quedamos Nathan y yo.

Lo lleve a su casa, el por lo menos estaba mas sobrio que los demás. Cuando llegue a su casa pare mi coche y lo mire.

-Bueno, ya llegamos- le dije

-sip, esta es mi parada-dijo dandome una de sus exquisitas sonrisas y me quede embobada viendolo, queriendo besarlo mas que nada.

Sin pensarlo me acerque a el con intension de besarlo, estuve a punto cuando el se aparto horrorisado.

-¡Meredith!-dice Nathan, en ese momento me aleje de el y puse mis manos alrrededor del volante-¿que...

-Nathan lo siento- le corte las palabras que iba a decir-no volvera a pasar, lo siento.

-¿Que diablos te pasa?-pregunto confundido.

Yo no daba mas, estaba aburrida y cansada de ocultar cosas, de tratar de aguantar todo sola y quise sacarme un peso de encima.

-¿Acaso no te has dado cuenta?-le pregunte con un tono de risa en la voz.

-Darme cuenta de que....-

Lo mire a los ojos y le dije- De que estoy enamorada de ti, desde hace años...y tu no te has dado cuenta-el parecia confuso, reacio a creer lo que le decia.

-Pero tu eres mi mejor amiga... tu no puedes...

-Enamorarme de ti- termine la frase por el- si, si puedo, y aunque no quise fue inevitable- su cara era de confucion y contrariedad-¿acaso crees que las unicas que pueden enamorarse de ti son las demas chicas y yo no?- con lagrimas en los ojos lo enfrentre a la cara

-no puedo creer esto- fue lo unico que dijo antes de salir del auto y marcharse a su casa.

Al verlo como se marchaba me arrepenti de lo que le dije... jamas le debi decir eso...

--Fin del capitulo--